Recomendaciones del Parlamento Europeo y hoja de ruta 2020 para una mayor eficiencia en la gestión de residuos.

El Parlamento Europeo sigue trabajando para conseguir que los países miembros se incorporen plenamente a la Estrategia Europa 2020 en materia de gestión de residuos. En ese sentido, recientemente ha definido una hoja de ruta para los Estados que integran la UE en aspectos directamente relacionados con la normativa de la gestión de residuos.

El documento es fruto del análisis de los datos en varios países, entre ellos España. Y en lo concerniente a nuestro país, Europa explicita la elevada tasa de vertido frente a las tasas de reciclaje haciendo especial hincapié en la necesidad de hacer un sobreesfuerzo para cumplir con la Directiva Marco de Residuos (DMA) cuyo horizonte está marcado en 2020.

Más allá del análisis estadístico, el Parlamento Europeo destaca algunas cuestiones señaladas como problemas que acentúan los datos negativos en esta materia en nuestro país. Entre ellos, se refiere a una falta de coordinación entre las Administraciones que gestionan estos aspectos o la falta de una política que incentive la gestión de residuos de acuerdo a las normativas en vigor, a lo que suma deficiencias en la recogida selectiva de residuos, que califica como escasa, además de detectar una insuficiente gestión de los residuos biológicos y apuntar a una mayor apuesta por los sistemas de responsabilidad ampliada del productor (EPR).

Una vez hecho el análisis de los datos estadísticos y reflejadas las posibles causas que conllevan esas cifras negativas, desde el Parlamento Europeo se apunta una serie de planteamientos que podrían ayudar a reconducir la situación actual de España en este ámbito.

Entre ellas, destaca establecer nuevos sistemas mejorados de responsabilidad ampliada de los productores, con las correspondientes medidas para abordar la fiabilidad de los datos sobre la gestión de residuos; cambios coordinados de los planes de gestión de residuos regionales; mejorar la concienciación ciudadana para aportar mejoras sustanciales a los planes puestos en marcha, así como difusión de las medidas de éxito desarrolladas por algunas Administraciones para ponerlas en funcionamiento en zonas donde los datos sean menos favorables; supervisión de los flujos de residuos interregionales e internacionales, o fomentar la eficiencia de las economías de escala mediante un plan de instalaciones de tratamiento, entre otras.

Son solamente algunas de las medidas recomendadas para España en el documento europeo del que habrá que tomar nota para alcanzar la meta con un nivel óptimo de gestión, acorde con la normativa que se exigirá a todos los países miembros.

APRECIACIONES DE LA FER

No obstante, desde la Federación Española de Recuperación y Reciclaje (FER) se ha señalado que “hay un amplio margen de mejora del método de cálculo para medir las tasas de reciclaje de residuos municipales” y en ello se debe poner más atención de cara a los objetivos para 2030. Aun así, se destaca la medida que pretende aumentar hasta el 70% el porcentaje de residuos a reciclar, además de la limitación al 5% para los vertidos, entre otros.

La FER insiste en que es necesario establecer criterios como cantidad, que permitan diferenciar residuos municipales de otros flujos como los industriales, de manera que no se perjudique a los gestores privados de residuos, con un papel destacado para alcanzar los objetivos fijados. Especialmente preocupados se muestran porque esa indefinición pueda conllevar un aumento de cargas administrativas para los gestores privados, con todo lo que ello supone.

Imágenes: Movilex